Monday, October 01, 2007

Deforestación y hambre, la otra cara de los biocombustibles


Esta es la segunda parte del informe sobre los desafíos que presenta el uso de biocombustibles para el desarrollo sostenible del planeta.

Leer acá la primera parte.

La gran demanda actual de soja, maíz y caña de azúcar para la producción de biocombustibles ha llevado a la deforestación de millones de hectáreas en Brasil, Ecuador, Argentina y otros países. La tala de árboles provoca un aumento del calentamiento global ya que disminuyen las fuentes de capatación de CO2 del planeta y además afecta al equilibrio ambiental y a la biodiversidad.

En Argentina, Greenpeace denunció que se tala el equivalente a una manzana de bosques nativos cada dos minutos. Sus alertas coinciden con las presentadas en un informe de la Secretaría de Medio Ambiente de diciembre de 2006 que muestra claramente la disminución de la superficie de bosques nativos en los últimos 70 años: en 1914 la superficie boscosa de nuestro territorio alcanzaba a 105 millones de hectáreas y en 2006 se había reducido a 34 millones.

Otras consecuencias de la producción de biocombustibles:
  • Además de avanzar sobre los bosques nativos, la producción de materia prima para biocombustibles reduce las zonas dedicadas al cultivo de alimentos y hace que aumenten sus precios. En un reciente informe del FMI (Perspectivas de la Economía Mundial) los analistas alertaron sobre este tema y mostraron que en el 2006 los alimentos, a nivel mundial, aumentaron un 10% y los cereales un 40%. Estas tendencias se transforman en más hambre.
  • Como si fuera poco, un informe realizado por dos profesores de Ecología de Estados Unidos, David Pimentel y Tad Patzek concluyen que se usa más energía fósil en la producción de los biocombustibles que la que se obtiene en la combustión de esos productos. Es decir, el balance energético es negativo. Estos datos están en sintonía con el artículo "After oil" publicado en la última edición internacional de la revista Ode.
  • Los fertilizantes y los herbicidas que se usan en este tipo de cultivos son todos, en mayor o menor medida, contaminantes del suelo y el agua. El uso de glifosato, un herbicida muy usado para estos cultivos, ha despertado prohibiciones y debates en el mundo por sus consecuencias para la salud.
  • Según alertan los activistas y científicos, el monocultivo rompe el equilibrio de la naturaleza, no da lugar a la biodiversidad y lleva a una saturación de las tierras en donde se realiza.
Como muestran estos datos, celebrar los biocombustibles como "energía verde" es apresurado e ingenuo. En el próximo post, contaremos los desafíos que tiene por delante el sector y algunas buenas noticias.

Informe para Odiseo: Teresa Buscaglia.
Foto: Tatiana Cardeal en flickr

5 comments:

Anonymous said...

Amigos de "el viaje de odiseo", antes que nada quería felicitarlos por el blog. Están contribuyendo positivamente a la difusión de la sostenibilidad.

Al leer el post sobre biocombustibles me parece que es preciso poner paños fríos.

Si bien es cierto que si se planteara la nueva matriz energética dependiente de los biocombustibles en base a alimentos todos estos pronósticos se transformarían en realidad.

Ahora bien, no es necesario utilizar como insumo para producir biocombustibles maíz, soja o caña de azúcar. Existen plantas que crecen de forma silvestre en suelos que no son necesariamente aptos para la agricultura que pueden rendir tan bien o mejor que cualquiera de las plantas antes mencionadas: el tártago o la jartropa son dos ejemplos.

Pero aún hay más, los biocombustibles no solo pueden fabricarse de en base a biomasa extraída de cultivos sino que muchos de los elementos que utilizamos en nuestro día a día pueden ser utilizados para producirlo: el aceite vegetal usado por ejemplo.

No solo eso, está en desarrollo la posibilidad de producir biocombustibles a partir de algas cultivadas para tal fin.

Me parece imperioso correr el eje del debate sobre los biocombustibles: No es cierto que SOLO debe ser alimentos vs energía.

El principal problema que tiene el debate tal y como está instalado es que queremos construir alternativas energéticas sostenibles pero no utilizamos la cabeza de la sostenibilidad para pensarlas.

El fin y el medio deben ser consistentes, porque el fin es el medio y el medio es un fin en si mismo.

Deberíamos invertir tiempo y dinero en desarrollar formas no convencionales de producir biocombustibles. Lo que está sucediendo con el debate de los biocombustibles está haciendo que el progreso se frene.

Es claro que los biocombustibles no son la panacea y es claro también que son un parche. Pero hoy son el parche que está más accesible para frenar el calentamiento global. Si tuviera que apostar por algún tipo de energía, avanzaría firmemente por el hidrógeno o la energía eólica. Pero alguna vez alguien dijo que "la única verdad es la realidad". Trabajemos sobre la realidad y vamos a construir un mundo mejor.

María Noel Alvarez said...

Hola Anonymous,

Me encantó tu visión sobre el tema. Está en sintonía con la visión que queremos dar y daremos en la última parte del informe que publicaremos en unas horas.
Lo que más me impresionó de tu comentario es eso de "buscar alternativas sostenibibles sin usar la cabeza de la sostenibilidad". El trabajo de la comunicación es tratar de unir esas dos cabezas, la que sólo piensa en el rendimiento económico y el corto plazo, acercarla a la que piensa en el impacto social y ambiental de cada una de sus acciones.

Gracias otra vez!

Anonymous said...

Al principio dice desfios
en lugar de "desafios"

Staff Odiseo said...

Gracias, corregido!

Anonymous said...

Si pensamos en sostenibilidad, yo creo que los biocombustibles tampoco proponen soluciones, lo que hacen es desplazar los intereses economicos de un mercado a otro y nada más, pero seguimos con el mismo problema, porque no hay un interés real en solucionarlo.
La prueba de esto está en que se use la soja para fabricarlos cuando en realidad se puedan usar otras cosas para el mismo fin,(como bien mencionó alguien, más arriba en su comentario), pero si sembrás soja para lograr el biocombustible, en realidad lo que se está haciendo es transformar las variables del precio en variables manejables de acuerdo a los intereses economicos de mercado creados,además de cargarle costos inecesarios que se transladan al precio final y eso está muy lejos de solucionar un problema grave que tenemos, que es el calentamiento global.
Si el objetivo fuera ese, se pensaria en otras alternativas, como la energia eolica o solar por mencionar algunas.
Pero como siempre los intereses economicos tapan ojos y cierran oidos.
Slds.