Monday, January 14, 2008

¿Perdidos en Todo?


En Internet está todo, dicen.
La verdad es que no, no está todo ahí. Yo, por lo menos, no he podido encontrar el olor a pimienta ni el sabor ácido de las frutillas en el Google, pero lo cierto es que sí hay muchas, pero muchas cosas.
Nunca en la historia de la humanidad tantos hombres tuvieron tanta información a su disposición.
Es casi un lugar común decirlo, pero eso es tanto una ventaja como un problema. Una ventaja, claro, porque es una herramienta esencial para la circulación del conocimiento, para el intercambio, y para el inicio de una nueva forma de inteligencia: la inteligencia colectiva. Un problema porque enfrenta a nuestra ética, nuestra voluntad e incluso a nuestra paciencia a nuevos dilemas.
Y no haré referencia a los contenidos violentos o pornográficos, ni a las instrucciones para armar una bomba casera, ni a los usos criminales de la web. Todo eso entra dentro del juego democrático y es tema para un debate más amplio. Hablaré de algo un poco más sencillo, pero no por eso, poco importante: el final de las películas.

Hace unos días en Página 12 salió una nota que comentaba cómo un chico había “limpiado” el ruido de la última escena de la película “Perdidos en Tokio” dejando al descubierto lo que el protagonista, Bill Murray, decía en el oído de su contraparte femenina, Scarlett Johansson. Ahora todos pueden enterarse de esa línea final que la directora del film había decidido dejar (muy poéticamente) librada a la imaginación del público.

Más allá de estar de acuerdo o no con este “descubrimiento”, lo cierto es que, como decía antes, Internet nos pone a veces frente a nuevos desafíos que nos obligan a pensar acerca de nuestra condición: ¿Qué cosas queremos saber y qué cosas preferimos dejar del lado del misterio?; ¿Qué mostramos y qué ocultamos en nuestros blogs, en ese espacio público universal que es la red?; ¿Qué sentido le damos a nuestras búsquedas, por qué elegimos ver o no ver lo que ya está fatalmente ahí a nuestro alcance?; ¿Del uso racional y subjetivo de Internet podemos derivar un aprendizaje moral, una formación en la elección y la convivencia de saberes, opiniones y elecciones diferentes?

2 comments:

Ary said...

Todo lo que dice internet (wikipedia) es verdad?, pero también podríamos preguntar: ¿todo lo que dice un libro es verdad? Quizás en esto influya el fenómeno de la rapidez, no hay que leerse todo un mamotreto sino que la pregunta está respondida al instante, para qué buscar más, para qué tomarse el trabajo de ver otras opiniones, a veces esta velocidad internética nos hace necios.

Luciana said...

Es inquietante la pregunta de Ary: ¿todo lo que dice un libro es verdad?
Creo que los libros tienen una ventaja enorme sobre internet: el tiempo. Los libros han sido fuentes de información desde tiempos remotísimos, y supongo que se han ganado un prestigio en función de su "asertividad" a lo largo de su existencia.
Coincido con la idea de la necedad que por ahí promueve la inmediatez (y no sólo la de la web, sino también de la tele). Vivimos en una era donde todo es cada vez más portátil, más liviano, más cómodo... Digo, eso dice bastante de algunos paradigmas actuales.