Saturday, January 19, 2008

Locura 2.0

Un adolescente inglés se acuesta sobre las vías a la espera de que un tren de alta velocidad pase por encima de su cuerpo; en Valladolid, cerca de veinte menores apalean a una mujer en su propia casa; cerca de Bilbao, cinco jóvenes de 18 a 22 años le rapan la cabeza y las cejas a un discapacitado. Estos hechos, ocurridos durante la primera quincena de 2008, tuvieron como denominador común —además de un elevado índice de violencia— la grabación con cámaras de celulares para su posterior publicación en Internet.
De acuerdo con el sitio de noticias español www.20minutos.es,“Las autoridades piensan que este hecho se trata de la nueva moda de los jóvenes, que en la edad del pavo intentan realizar osadías para superarse unos a otros. Y la red se está convirtiendo en el mejor escaparate para colgar sus travesuras”.
¿Moda? ¿Edad del pavo? ¿Travesuras? ¿Algunos medios y algunos de los periodistas que escriben en ellos se tomarán un segundo para releer lo que publican?
No caben dudas de que la edad del pavo suele ser el momento —¡tal vez el último!— en el cual la estupidez le es tolerada socialmente al ser humano. Por eso, los adultos aceptamos, entre otras rarezas, que resulte cool llevar el jean caído 20 cm por debajo de la ropa interior. Eso es moda. Arrojarse a las vías para probar que sos tan astuto —y delgado, además— como para lograr que el tren de alta velocidad te pase por encima y no te mate, es una LOCURA.
Y una locura no es una travesura por muy “pavotes” que sean la chica o el muchacho. Mucho menos todavía si implica secuestrar a un ser humano para molerlo a palos con sus amigotes o mutilarlo. Eso es, lisa y llanamente, un DELITO. Que, si involucra a un grupo de jóvenes mayores de edad se convierte en ASOCIACIÓN ILÍCITA.
Por último, ¿Internet propicia de algún modo la proliferación de estos casos? Tal vez algunas herramientas como los blogs, los fotologs y los sitios para subir video fomenten el exhibicionismo. Pero la locura y el delito —si bien, en algunos casos, presentan vínculos patológicos con esa conducta— tienen causas muy diferentes que deben rastrearse en las historias y los entornos familiares y sociales de estos jóvenes que gozan haciendo público su desprecio por la vida.

Tuesday, January 15, 2008

¿Por qué bloggear?


Sabemos que esta es la era de los blogs. Que muchas personas –podría decir que casi-todo-el-mundo- tiene su propia bitácora online.
Todos tienen algo para decir: confesiones privadísimas; sus propias versiones de lo que pasa en el mundo; sus reflexiones sobre las tendencias; sus ficciones y sus análisis cuantitativos o cualitativos sobre tal o cual cosa. Todo lo que circula, lo que los bloggers producen, es información que está ahí, latiendo como un animal vivo, en la red.

Pero mientras navegaba y aún pensaba en este mismo espacio, la pregunta que se encendía como un cartel luminoso era la misma: ¿por qué bloggear?
Hipótesis: puede ser por un tibio exhibicionismo en algunos casos; en otros por acariciar de cerca el lomo de la fama, aunque sea virtual y pequeña; por ser parte de esa “res pública” de la que, en la mayoría de los casos, somos espectadores y a lo sumo actores anónimos. O por el catártico placer de ser leídos, escuchados, admirados, criticados.

Entonces pensé que sería bueno saber por qué bloggean los bloggers, en sus propias palabras, y encontrar las verdaderas razones detrás de un fenómeno que ya excedió sus propios límites.
El resultado fue tan heterogéneo como revelador: no hay una razón para bloggear. Hay cientos, miles, millones, como bloggers en el mundo.

Alguien decidió reemplazar los viejos diarios íntimos con candado y hojas perfumadas por los limpios códigos del HTML, y aún así no termina de saber por qué bloggea. Otro que encontró en los blogs no sólo un espacio para comunicarse con los demás, sino una forma de escaparse de una inmovilidad física. Hay quien sospecha que se trata de tirar una botella en un océano inconmensurable; otro que encontró casi una docena de razones para sentarse frente a la PC y postear cada día; un filósofo local está convencido de que tener un blog ayuda a entender, a pensar, a mejorar la escritura; y muchos, tantos que es imposible mencionarlos, piensan que es una nueva y genuina forma de ganarse la vida.

Hay tantos bloggers como intencionalidades. Hay razones y des-razones. Y, a medida que la web 2.0 se expande y lo atraviesa todo, bloggear comienza a ser un acto cotidiano, habitual, amigable. Que, más allá de sus fundamentos, continúa una nueva forma de comunicarse, de ser y estar en el mundo.

Monday, January 14, 2008

¿Perdidos en Todo?


En Internet está todo, dicen.
La verdad es que no, no está todo ahí. Yo, por lo menos, no he podido encontrar el olor a pimienta ni el sabor ácido de las frutillas en el Google, pero lo cierto es que sí hay muchas, pero muchas cosas.
Nunca en la historia de la humanidad tantos hombres tuvieron tanta información a su disposición.
Es casi un lugar común decirlo, pero eso es tanto una ventaja como un problema. Una ventaja, claro, porque es una herramienta esencial para la circulación del conocimiento, para el intercambio, y para el inicio de una nueva forma de inteligencia: la inteligencia colectiva. Un problema porque enfrenta a nuestra ética, nuestra voluntad e incluso a nuestra paciencia a nuevos dilemas.
Y no haré referencia a los contenidos violentos o pornográficos, ni a las instrucciones para armar una bomba casera, ni a los usos criminales de la web. Todo eso entra dentro del juego democrático y es tema para un debate más amplio. Hablaré de algo un poco más sencillo, pero no por eso, poco importante: el final de las películas.

Hace unos días en Página 12 salió una nota que comentaba cómo un chico había “limpiado” el ruido de la última escena de la película “Perdidos en Tokio” dejando al descubierto lo que el protagonista, Bill Murray, decía en el oído de su contraparte femenina, Scarlett Johansson. Ahora todos pueden enterarse de esa línea final que la directora del film había decidido dejar (muy poéticamente) librada a la imaginación del público.

Más allá de estar de acuerdo o no con este “descubrimiento”, lo cierto es que, como decía antes, Internet nos pone a veces frente a nuevos desafíos que nos obligan a pensar acerca de nuestra condición: ¿Qué cosas queremos saber y qué cosas preferimos dejar del lado del misterio?; ¿Qué mostramos y qué ocultamos en nuestros blogs, en ese espacio público universal que es la red?; ¿Qué sentido le damos a nuestras búsquedas, por qué elegimos ver o no ver lo que ya está fatalmente ahí a nuestro alcance?; ¿Del uso racional y subjetivo de Internet podemos derivar un aprendizaje moral, una formación en la elección y la convivencia de saberes, opiniones y elecciones diferentes?

Sunday, January 13, 2008

Identidad y compartir: pilares para la construcción de comunidad.



Pensamiento 1.0: la computadora e internet nos aislan.
Pensamiento 2.0: La web 2.o incentiva participación, dialogo, compartir y crear.
Un claro ejemplo aconteció con las fotos de mis vacaciónes que subí esta semana a Facebook.
(Facebook permite taggear aquellas fotos en las que aparecen nuestros amigos y automaticamente les envía un aviso de que sus fotos estan disponibles)
En la foto de arriba pude taggear a Jacinta, mi mujer (a la izquierda) que observa a dos de mis hijos haciendo volar a Theo, el más pequeño.
Todos salvo el más pequeño participamos de Facebook y esta foto, como las otras que subí, llegaron a sus casillas, generando un intercambio de opiniones, un dialogo, tanto real como virtual, una nueva forma de comunicarnos que no es ni fría, ni aislante, es diferente.

Saturday, January 12, 2008

¿El trago del verano?

El Viaje de Odiseo ya tiene su Ulises. Así es: Ulises es el nick de uno de nuestros amables lectores, quien hace unas semanas nos pasó esta imagen de una original campaña realizada en Malasia en coincidencia con el Arts & Earth Festival.
El cartel dice: "Continúe contaminando y pronto no tendrá otra opción".

Ulises escribe en el blog Cállate y baila. Cosas de las redes: tenemos un amigo en común.

Friday, January 11, 2008

Wikilengua: el primer gran hito en “el año de los wikis”

2008 irrumpió con dos noticias relacionadas entre sí y por demás beneficiosas para usuarios y fanáticos de las herramientas 2.0: ayer quedó oficialmente inaugurado el sitio www.wikilengua.org, un espacio de interacción destinado a responder las preguntas o comentarios sobre el uso del español escrito o hablado. Pero, además, en el marco de la inauguración de esta herramienta tan aplaudida por escritores, periodistas, lingüistas, correctores y editores, se anunció que 2008 se perfila como “el año de los wikis”.

La lengua constituye, probablemente, la construcción colectiva humana más notable. De allí la importancia de este sitio que contribuirá a canalizar el debate sobre el idioma que compartimos en la actualidad casi 500 millones de personas, y que busca ocupar un lugar sobresaliente en el ciberespacio junto al chino y al inglés.

En ocasión de la presentación del sitio, que se realizó ayer en Madrid, el director de la Fundéu, Joaquín Muller, realizó una declaración cuasi profética:"Si 2007 fue el año de los blogs, el 2008 será el de las wikis".
Aseguran los expertos que las 750.000 consultas diarias a la web de la RAE así como el enorme caudal de usuarios que alberga el sitio Wikipedia, auguran un éxito seguro para Wikilengua que, a diferencia de otras wikis realizadas por millones de internautas, dispondrá de un filtro —a cargo de un grupo de académicos y lingüistas— que dará validez técnica a las contribuciones espontáneas del público.

Thursday, January 10, 2008

Instantáneas

De un verano muy caluroso.
Una imagen vale mucho más que muchas palabras juntas, dicen.

Entonces, acá van tres imágenes recogidas en tres lugares diferentes.
Porque el movimiento se demuestra andando, dicen que dijo Diógenes de Sínope, un filósofo cínico y muy práctico.

Una solución al eterno problema de las pilas, ideada por el dueño de un departamento de alquiler en la playa. Todos los inquilinos dejaron sus pilas gastadas allí.

















Campañas para separar los residuos y campañas para cuidar el agua. De a poco la conciencia empieza a despertarse y las prácticas cotidianas se vuelven, de a poco, más conscientes.









Tuesday, January 08, 2008

Lecturas del año que se fue

Un ranking caprichoso y ecléctico, como la autora de este post.

1. El Poder de las Redes, de David de Ugarte.

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Hacía calor, corría el mes de enero y yo me descargaba este librito y lo llenaba de marcas amarillas mientras viajaba en colectivo. Por primera vez, leía un libro que cruzaba los temas que me apasionan y a la vez, me eran totalmente nuevos: el ciberactivismo, la blogósfera, las redes, los medios distribuidos. Unos meses después, tuve la oportunidad de conversar con David en Buenos Aires.

2. Wikinomics, de Don Tapscott (Paidós lo editó en español), me hizo entender que algo está cambiando en la forma de producir las cosas (post en Odiseo).

3. Naked Conversations, de Shel Israel y Robert Scoble, fue el ABC para entender el impacto que los blogs pueden tener para las empresas.

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4. En mayo, esperé ansiosa que llegara el pedido de Amazon con Blessed Unrest, de Paul Hawken, quien postula que existe un movimiento sin nombre ni líderes, formado por quienes trabajan sin descanso para cuidar el planeta y las personas. Un movimiento que, como el sistema inmune de los seres humanos, se une y actúa con fuerza cuando el planeta es agredido, y vuelve a dispersarse rápidamente.


5. Everything is miscellaneous, de David Weinberger. Un libro necesario para empezar a entender el fenómeno de los tags y cómo afectan la forma de entender el conocimiento humano. [everything+is+misc.jpg]

6. Los últimos días de 2007 me encontraron leyendo La generación post-alfa, del italiano Franco Berardi, que presenta una mirada por momentos oscura, pero altamente lúcida, del desafío de transmitir la cultura a una generación de nativos digitales que piensa y actúa de manera diferente.

Estas y otras lecturas nutrieron la investigación del libro Sostenibilidad 2.0, que es de alguna manera una fotografía de un momento del mundo, una hipótesis y una esperanza. El 2008 ya está trayendo nuevas ideas, fresquitas, ansiosas por ser discutidas.
Me pregunto... ¿cuáles fueron para ustedes las lecturas esenciales del 2007?

Monday, December 31, 2007

Cosas y cosas de fin de año


Anoche no podía dormir por el calor y estuve pensando esas cosas a la vez lúcidas y extravagantes que suelen aparecer por la madrugada.

Imaginé qué pasaría si uno pudiera arrojar el año a la basura. O sea, si uno pudiera decidir que el año ya no sirve, tirarlo y comprar otro en el momento en el que le resultara más oportuno. O mejor, me pregunté, qué tal una gran campaña publicitaria que dijera que ya no se usa el ajetreado 2007, que ya es hora de cambiarlo por un 2008 nuevo y brioso. Y a los pocos meses, una campaña similar que difundiera, con simpáticos spots televisivos llenos de actores de moda, que el 2008 es obsoleto y rancio, que ya no responde a las necesidades de una sociedad móvil y en permanente crecimiento y cambio, y que hay que sustituirlo por el 2012, el 3033 o el 5521. “Porque los 2000 han muerto y con ellos las viejas ideologías, las costumbres primitivas asociadas a eso años de decadencia”, diría un locutor con la voz llena de frescura y empatía.


Esas ideas un poco dementes eran, claro, producto del calor, del fin de año, pero también de algunas cosas que vengo viendo últimamente en la blogósfera: Son cada vez más comunes los anuncios de la muerte de alguna cosa y el nacimiento de otra nueva y superadora. “El fin de los foros”; “La muerte del mail”; “El final de la web 2.0”; Y así: la muerte de los teléfonos celulares sin cámara de fotos, de las cámara de fotos con rollo, del Msn, de Facebook, de los blogs, de las revistas de moda, de los sombreros de ala ancha, de la comida orgánica, de la radio, de la música folklórica. Todo prolijamente ubicado lejos de la incertidumbre, ya que con una lógica de "upgrade permanente", cada una de las cosas que muere tiene su sustituto inmediato al que nos vemos urgidos a sucumbir: ¿Serán Twitter, los sombreros con visera, la comida coreana, las cámaras de 50 megapixeles y la música hecha con bocinas, la manera más certera y acabada de representar y llevar adelante nuestra época?; ¿Serán esas las cosas que habrá que tener para poder estar de acuerdo con los tiempos que corren? ; ¿Habrá que quedar sepultado en un amontonamiento de cosas y cosas para poder, finalmente, ser alguien actualizado?

Puesto todo junto y con esa idea de cambiar los años según el antojo del marketing la cosa suena un poco ridícula. Es la intención.

En este espacio me propuse extraer de Internet y de la dinámica de la web 2.0 ideas y metáforas que me sirvieran para poder entender o interpretar un poco el mundo en que vivimos y, desde ahí, intentar un cambio. La idea es compartir esa búsqueda, claro, disparar nuevas y mejores ideas y conclusiones que las mías. Conversar.
Por eso, me pareció que era bueno que esas ideas que me rondaron la cabeza en el calor insoportable de la madrugada estuvieran acá hoy, mientras el año, impasible, inevitablemente, se nos muere en las manos.
Porque me pareció bueno que el mensaje de fin de año en este espacio sea el de mostrar un poco cómo esa lógica del “upgrade permanente”; esa metáfora que puede extraerse del uso de la tecnología, es algo con lo que vivimos de manera constante y termina por invadir distintos ámbitos de nuestra vida dejándonos siempre al borde del vértigo.
Un vértigo que tiene que ver más con una transposición de la lógica del consumo renovado y cíclico que con necesidades reales o propias de nuestra naturaleza.

Son ideas de fin de año, nada más. Pero lo cierto es que me gustaría pensar que esta noche no voy a estar tirando algo viejo y subiendo a un modelo nuevo para lanzarme hacia la próxima actualización. Más bien quisiera enhebrar una plácida continuidad, sin estridentes rupturas. De esa manera es más fácil construir una historia.

¡Feliz año nuevo para todos y cuenten su historia con lo que les venga en gana!

Saturday, December 29, 2007

Cómo ser sostenible (y no enloquecer en el intento). Reporte navideño


Sé que no soy demasiado original si digo "la Navidad es uno de los momentos menos sostenibles del año".
Lo es. Estoy segura.

* La vorágine compradora me tocó casi de costado. Hice mis compras con anticipación, fui de negocio en negocio eligiendo regalos para todos y tratando, en lo posible, de esquivar el tropel de bolsas que me ofrecían: Bolsa, dentro de bolsita, dentro de celofán con un hermoso moño plástico.
Hice lo que pude, pero cuando me di cuenta -y en especial después de que llegaron las 00 y abrimos los regalos- era dueña de una ENORME cantidad de bolsas de todos los tamaños y colores.
Yo había optado por comprar cajas recicladas en una papelera y meter dentro todos los regalos. Una caja por persona: cuatro pesos de gasto por cabeza y el ahorro en bolsas. Mi intención fue buena y todos la festejaron, pero fue difícil escaparme de esa enorme pila de envoltorios que me tuve que traer a casa.

Bonus track: Vi, atónita, por televisión, a miles de compradores corriendo por los pasillos de los shoppings a las 4 de la mañana, buscando ofertas y rebajas súbitas. Y, como contrapartida, escuché a varios conocidos -vendedores de tiendas- contar cómo cerraron los negocios a las 6 am, para volver a abrir a las 10 am.
Justo durante la cena de Navidad, y a propósito de esta "maratón de compras", alguien comentó que después del 9/11, el presidente Bush salió a pedirle a la ciudadanía que continuara con su vida normal. La sugerencia que le dio fue "Consuman".

* Las luces, otro tema. La Navidad es la época del villancico, del arbolito parpadeando mil colores, de los decorados alegóricos en árboles y plazas. En casa probamos evitar las luces navideñas y dejamos el árbol un poco menos recargado que otros años. Pero lo cierto es que, como le escuché decir a alguien alguna vez, uno siente que está desagotando el Titanic con una cuchara de té. La Navidad es, justamente, una época de excesos y derroches. Y es que en nuestra cultura, muchas veces la felicidad y la celebración están íntimamente relacionadas con el derroche.

Bonus track: una medida sensata. Hoy, 30 de diciembre, es el día en el que se decidió que los argentinos debemos adelantar los relojes una hora (a partir de media noche) para aprovechar la luz natural y evitar la crisis energética. Además, el gobierno anunció que se repartirán luces de bajo consumo entre personas con bajos recursos. Para apoyar las medidas, muchos supermercados bajaron el precio en ese rubro. Es un buen momento para reemplazar las luces comunes por las de bajo consumo para colaborar con el ahorro de energía y reducir la emisión de gases a la atmósfera.

* Toneladas de basura: en las veredas, en las calles. En mi casa. Y, para peor, el container para tirar residuos secos y húmedos por separado desapareció de la calle. En su lugar me encontré con una carpa y tres promotoras que me dieron folletos y me explicaron que una nueva empresa estaría trayendo nuevos containers -esta vez, uno por cuadra- entre enero y agosto de 2008.
Todavía no sé qué hacer con mis residuos separados.

* Comidas, calorías y miles de fuentes: soy una entusiasta ferviente de los dulces navideños. Ni hablar de las comidad frías que se sirven antes del plato principal. Pero me costó muchísimo conseguir productos orgánicos para las fiestas. Lo máximo que encontré fue pan dulce orgánico (pequeño pero delicioso, a un precio razonable), frutos secos sueltos y arroz yamaní para la clásica ensalada de atún. Resultado: comimos, tomamos y brindamos con lo mismo que todos.

Después de Navidad, me tomé el trabajo de investigar qué cosas se puede hacer para mitigar el impacto doméstico y ambiental de las fiestas. Encontré algunos tips y varias ideas, pero creo que todavía estamos un poco lejos de tomar el tema seriamente...en esta parte del planeta.

Friday, December 28, 2007

Por un 2008 con mucha pantalla solar

Hace unos días una amiga me envió el link del video Everybody's Free (To Wear Sunscreen), basado en el texto de una columna que la periodista Mary Schmich publicó en el Chicago Tribune en 1997, y musicalizado por Baz Luhrmann, director de los filmes de Romeo + Julieta (1996) y Moulin Rouge (2001).
El e-mail casi se me traspapela entre los buenos deseos de Navidad. Afortunadamente algo —tal vez el hecho de que mi amiga nunca me reenvía los tradicionales .pps con mensajes espirituales— hizo que lo abriera, una decisión que celebro ya que su contenido me conmovió. En especial, porque expresa de manera clara y sencilla qué elecciones implican una opción por la vida y, al mismo tiempo, cómo nuestras prioridades para alcanzar ese objetivo van cambiando con el tiempo.
Un mensaje humano, optimista y, al mismo tiempo, realista, sobre cómo hacer nuestras vidas “sostenibles”, en este caso desde el punto de vista personal, manteniendo una actitud abierta, comprensiva, respetuosa, innovadora. Una actitud de compromiso constante con la vida que nos permita construir una historia junto a nuestros pares, sobre esta tierra y en el largo plazo.
No son consejos. El video ofrece, en realidad, un único consejo fundado en estudios científicos: no dejar de usar pantalla solar. Lo demás son algunas pistas que Mary Schmich atribuye a su experiencia y que, en lo personal, quiero compartir con los usuarios de Odiseo.
Por un 2008 que reafirme nuestro firme compromiso con la vida!


Wednesday, December 26, 2007

Vivir para consumir


Hace unos días leí una nota en La Nación referida a los hábitos de consumo. Una de las cosas que destacaba, era que la nueva cultura global pone en primer plano el corto plazo (lo que es moda hoy desaparecerá mañana); la flexibilidad (hay que adaptarse, cambiar, elegir) y potencia la incertidumbre, ya que quedarse fuera del mercado es fácil y posible.
Lo que prevalece es el descarte porque la necesidad nunca se satisface. Si no somos útiles para producir y consumir, quedamos fuera, como quedan fuera los celulares cuando no funcionan más o la heladera. “El placer dura poco porque no hay deseo que tolere su concreción en una vida que valora la inmediatez, lo descartable, lo virtual, lo fugaz”, explicaba.
Uno puede verlo en los niños y debería poder verlo en uno mismo. Los chicos muchas veces insisten para que les compremos un determinado juguete, pero cuando consiguen ese objeto aparentemente deseado, la satisfacción les dura con suerte algunas horas.
Si la sociología acierta y comprar es el valor supremo de nuestra época, estamos condenados a vivir insatisfechos y en forma irresponsable, precaria, rápida pero poco sabrosa.
El consumo responsable se opone al paradigma de la cultura consumista, buscando opciones a esa fugacidad y descarte. El planteo es simple: la idea es observar nuestra manera de consumir y revisar porqué compramos lo que compramos. ¿Necesito realmente ese objeto? ¿Para qué?
Dicen que en esa elección, con conciencia, es donde nos transformamos en seres humanos.

También hace dos días, en Nochebuena, recibí un regalo vía España, que venía en una bolsa que anunciaba: “No a la Navidad transgénica”(en catalán: No al Nadal Transgénic). Adentro no había tomates orgánicos ni unas medias de puro algodón, sino un objeto por completo suntuario. Un adorno. ¿Lo necesitaba? Definitivamente no, pero me gustó y quise atesorarlo porque era bello.
Me queda claro que de esa materia llamada contradicciones también estamos hechos los seres humanos.
Feliz navidad para todos.
(Si puede ser no transgénica y más conciente, mejor).

Tuesday, December 25, 2007

Filosofía del surf

Este es el último post del año, estoy en Praia do Rosa, Santa Catarina, Brasil.
Disfrutando de mi familia, de la Playa y del surf. Comparto las olas con mi amigo el Capitao Sergio David, profesor y filósofo de la vida y el surf.
Quisiera compartir con ustedes este video que filmé, que describe su filosofía y manera de enseñar.

Saturday, December 22, 2007

5 preguntas para Pablo Benavides


Le digo"Pablo Suelto", porque hay muchos Pablos y porque él hizo de su blog, Suelto, toda una tarjeta de presentación. Lo primero que supe de él es que había renunciado a una de las marcas más importantes del mundo para iniciar una búsqueda más personal. Se había soltado. Después lo conocí, por suerte, más terrenal: un pibe apasionado por viajar, los amigos, la mbira y las buenas ideas. Blogger pero cero techie. Suelto pero muy comprometido. Hoy despunta el vicio profesional en Infinit y comparte desde su blog su particular mirada del mundo. Aquí, una muestra gratis.

¿Por qué "Suelto"?

Suelto es una búsqueda personal. Un espacio para compartir. Un lugar para ir a mi propio ritmo. Suelto tiene que ver con soltar, con ese anhelo de ser y sentirse libre, con esa necesidad de des-hacer (estereotipos y pensamientos) y de integrar (aspectos que, en apariencia, no tienen conexión). Suelto es un intento de ser yo mismo todo el tiempo, allí donde esté, on line u off line. Esta búsqueda ya es, en sí misma, una forma del estar Suelto.

¿Cómo cambió tu vida profesional y personal tener un blog?

El cambio más sútil se da, a mi entender, en la posibilidad de expresarse de una manera “personal” en un espacio “público”. Es una experiencia nueva que te permite tener un diálogo, sin tiempo, con una cantidad de personas que pueden interactúar con vos. Y, de yapa, la posibilidad de que uno mismo pueda verse reflejado en su discurso. Algo así como un diario compartido.

¿Cuáles son las tendencias más importantes en publicidad y marketing para el 2008?

Pienso que las tendencias más marcadas son las que nos trae el cruce generacional de hábitos y comportamientos de vida, consumo y comunicación. Las nuevas tecnologías y los enormes cambios que se producen, día a día, hacen que las marcas y productos se vean sumergidas en un “gran pogo” que está, practicamente, fuera de control. El gran desafío será el de satisfaser a consumidores, cada vez más exigentes, a través de “experiencias de marca” en un mundo cuyos límites están cada vez más difusos y lo “espontáneo” cada vez más planificado. Esta es la paradoja que habrá que resolver.

¿Cuáles son tus 5 links favoritos?

Son unos cuantos… te digo uno que me encanta: www.thecoolhunter.net/

Y, por supuesto, www.elviajedeodiseo.blogspot.com/

¿Qué hacés cuando no estás conectado?

Trato de conectarme conmigo mismo. Yo no creo en eso de me voy a la costa o al mar… “me voy a desconectar”. Yo creo que hay un error de concepto allí. Cuando uno hace esas cosas -ya sea en un retiro a la naturaleza o en silencio, en lo más profundo de uno mismo- lo que uno debería saber es que lo está haciendo para Conectarse con uno mismo y no lo opuesto.

Friday, December 21, 2007

Aprender a convivir con el paisaje

Llegan las vacaciones y con ellas, la necesidad de tomar contacto con paisajes generosos, que reciban nuestros cuerpos y mentes agotados por el trabajo y nos permitan integrarnos con sus bellezas durante unos días, para regresar a casa renovados.
Sin embargo, los visitantes de esos lugares en ocasiones no retribuyen la generosidad del entorno, al igual algunos empresarios turísticos que los explotan comercialmente y los gobiernos, que los dejan librados a su suerte. Así, se abandonan en bosques residuos que pueden provocar incendios forestales; se construyen hoteles faraónicos que implican tala indiscriminada de árboles y se levantan torres de alta tensión que obstruyen la contemplación de paisajes declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, como la como la Quebrada de Humahuaca.
Luis Castelli, director ejecutivo de la Fundación Naturaleza para el Futuro (FuNaFu) —que trabaja en la conservación de la naturaleza y del paisaje—, acaba de presentar Argentina Ruta 40, un libro producido en colaboración con el fotógrafo Marcos Zimmermann.
A través de textos y fotos por igual conmovedores, la obra reafirma la convivencia entre el hombre y la naturaleza como un valor a promover. Y destaca especialmente el concepto de ruta escénica como aquel camino que se integra en forma armónica con el entorno, resaltando la riqueza natural, cultural o histórica del área circundante y permitiendo disfrutar de esas características a quienes lo transiten.
La elección de la Ruta 40 como un caso a documentar obedeció a que se la considera un camino emblemático de convivencia humana con el paisaje: a lo largo de sus casi 5.000 kilómetros de recorrido —desde la Puna hasta las costas acantiladas del Mar Argentino, en la Patagonia— exhibe sectores de una armonía que deja sin palabras y de un nivel de depredación que duele. En definitiva: todo lo que puede observarse en su prolongado trayecto se observa en otras rutas de la Argentina.
Si mientras buscan el libro de Luis Castelli quieren recorrer uno de sus primeros tramos de esta ruta mágica, entre
Tilcara y San Pedro de Atacama, va un video de 3:51 minutos como muestra.

Thursday, December 20, 2007

Packaging responsable

De esta manera adornan los paquetes navideños en un pequeño negocio de mi barrio.
Me sorprendió la simpleza de la idea y lo coherente: se trata de un local de ropa.
Usar los retazos de tela para armar los moños de las bolsas me pareció una muestra de ingenio, amor por el trabajo, responsabilidad con el material de desecho, imaginación, dedicación y ahorro de dinero.

La idea me inspiró, y con vistosas publicidades de revistas creé mis propios envoltorios navideños:



Wednesday, December 19, 2007

Estamos verdes


Todo indica que el cine tomó la causa ambiental como propia y esa es una excelente noticia porque creo que va a poder hacer una verdadera divulgación de la emergencia planetaria y lograr que nos concienticemos.
En la Argentina, todo tarda en llegar pero parece que finalmente llega.
Pablo César acaba de presentar una película “verde” llamada Hunabku. Protagonizada por Florencia Raggi, Boy Olmi y Raúl Taibo (un elenco rarísimo), obtuvo varios premios en festivales internacionales y dicen que trata de una familia que se traslada a la Patagonia, donde el hijo adolescente, impresionado por la majestuosidad del Glaciar, intenta frenar los destrozos que realiza su padre en terrenos naturales con el fin de construir un complejo turístico. Ambición y preservación son los antagonistas.
Para enero se anuncia otra película de corte ambientalista: Gigantes de Valdes. Dirigida por Alex Tossenberg, psicólogo y director de varios cortometrajes y documentales, y protagonizada por Federico D’Elía, Isabel Macedo y Alfredo Casero, cuenta la historia de Tomás, un hombre que trabaja en una compañía internacional y que debe ir a la Patagonia para conseguir el consenso de los pobladores con el propósito de instalar un gigantesco emprendimiento turístico que aniquilará la región. El filme narra el proceso de concientización de Tomás, que pasa de ser utilizado para fines inescrupulosos a “darse cuenta”.
No sé qué tal son estas películas porque no las vi, pero me gustaron mucho las declaraciones de Tossenberg y por eso las reproduzco: “Antes, los problemas ambientales estaban lejos. Hoy, están en la puerta de tu casa y los percibimos de forma inmediata. Mi película no es apocalíptica sino que trata de ver cómo nos podemos anticipar. Estoy convencido de que el Hombre es el sujeto de la transformación. (…) Pero sin educación no hay forma de que esto suceda.”
Comentario adicional: ambos filmes se ocupan de la Patagonia.
La Patagonia está de moda.
Qué bueno y qué malo.
Hay que cuidarla. Como a todo el planeta. Y hacerlo ya.
Porque como dijeron en la última Cumbre sobre el Cambio Climático, “más tarde es demasiado tarde”.
Si quieren ver el trailer de Gigantes de Valdes, cliqueen.

Tuesday, December 18, 2007

Cómo ser sostenible (y no enloquecer en el intento). Primera semana





La semana pasada presenté la que sería mi experiencia de inmersión durante un mes. En ese momento me preguntaba si era posible vivir en Buenos Aires respetando los valores de la sostenibilidad. La idea era, sin caer en extremismos ni en ninguna clase de otros “ismos”, ver cuántos hábitos domésticos y personales podía cambiar. La clave estaría en hacer las cosas a conciencia: vivir, viajar, comer, etc.

A una semana de comenzada la experiencia, tengo una respuesta para aquella primera pregunta: se puede, pero no es fácil.
Es probable que vivir de un modo sostenible sea algo difícil en cualquier lugar del mundo. Pensar en lo que uno hace, cómo lo hace y cambiarlo si hace falta, es un trabajo incómodo.

De cualquier modo, Buenos Aires y, a menor escala, mi barrio, me depararon varias sorpresas.

Primero, una lista de las cosas que sí pude cambiar durante esta semana:

  • Agua: sin que uno se de cuenta –después de todo, lo único que nos exige tener agua es abrir la canilla- se derrochan muchos litros. La solución: administrarla y hacer un uso racional. Esto es: abrir cuando es necesario, cerrar cuando no. ¿Cuándo? Al lavar los platos, las verduras o cualquier otra cosa. Además, hice arreglar una canilla que perdía un eterno hilo de agua.
  • Luces fuera, ahorro de energía: esta semana descubrí que hay muchas más luces en casa que las imprescindibles. Aprovechando la estación, decidí mantener las luces apagadas y aprovechar la luminosidad natural. Lo mismo hice con la refrigeración: sin aire acondicionado y muchas ventanas abiertas.
  • Fiebre de reutilización: o locura del reciclaje. En vez de comprar uno y reemplazar al que estaba, reciclé el espejo del baño y que quedó como nuevo. Recuperé un vestido y varias prendas que no usaba, recurriendo a la tijera, botones y apliques. Seleccioné una importante cantidad de ropa que regalé en vez de dejarla guardada. Y hasta doné una correa que a mi perro le quedaba chica.
  • Caminar, caminar, caminar: intenté ir caminando a todos los lugares más o menos cercanos. Reemplacé colectivos por subterráneo (haciendo combinaciones milagrosas!) e intenté tomar menos taxis. Me encantaría poder usar la bici para recorrer la ciudad pero Buenos Aires es bastante hostil para los ciclistas.
  • Empecé a armar mi propia huerta orgánica: que, hasta el momento, está integrada por una menta y un perejil. Todavía no me animo a hacer un compost: me dan mucho miedo los insectos.
  • Sin bolsas es mejor: es espantosa la cantidad de bolsas que me dan cada vez que voy de compras. La solución:utilizar mi propia canasta de caña. Los coreanos del supermercado me miran con desconfianza. Ventajas: las compras son más acotadas y sólo llevo lo que entra en la canasta. Resultado: compro menos cosas innecesarias y no acumulo bolsas. Más difícil fue cuando fui a comprar regalos para navidad. ¿Cómo llevar remeras, camisetas y faldas en la mano? La solución: una sola bolsa para todos los regalos. La sorpresa: en el Festival Buen Día, unos chicos me vendieron una remera y no me dieron una bolsa porque, según dijeron, estaban en contra de la contaminación.

Otras cosas fueron más difíciles de resolver:

  • Productos orgánicos: no encontré dónde comprar vegetales orgánicos, cereales ni productos producidos bajo las leyes del comercio justo. No al menos cerca de casa. La solución: en el barrio chino de Belgrano se consiguen muchas cosas. Verduras orgánicas, toda clase de semillas, cereales, productos certificados. La desventaja: resulta incómodo movilizarse tan lejos para hacer las compras. Y los precios son bastante altos. Tengo la intención de seguir buscando lugares más cercanos.
  • Luces de bajo consumo: no todas las lámparas de la casa aceptan bombillas de bajo consumo. Y no todas las ferreterías tienen todas las medidas y modelos.
  • Objetos reciclables: hay poco en el mercado que se pueda comprar con la certeza de que se trata de productos reciclables. El veterinario, por ejemplo, me dijo que “lo mataba” cuando le pregunté si las bolsitas para los paseos caninos eran reciclables.
  • Residuos responsables: el gobierno de la ciudad de Buenos Aires tiene un programa llamado Basura Cero. Y en la calle hay containers donde se puede tirar la basura, discriminando los materiales para favorecer la recuperación. El problema: tuve que caminar cuatro cuadras para llevar mi basura (previamente separada según qué clase de desperdicios se trataba). También me tomó un tiempo extra investigar qué se considera residuo seco y cómo seleccionarlo.

    Acá está el testimonio.


En conclusión: fue una semana productiva, con cambios pequeños que quiero volver permanentes. Varias personas cercanas se interesaron en mi experiencia. Algunos se rieron, pero otros me preguntaron cómo se podía hacer para “hacer las cosas de una manera más responsable”.

Es exactamente lo que estoy tratando de descubrir, les respondí.

Monday, December 17, 2007

Un paseo por las nubes


A veces es complicado responder a preguntas simples.
En esta época del año uno suele ir a muchas reuniones y las presentaciones, con sus consiguientes preguntas fáciles de respuestas difíciles, son inevitables.

“¿Quién sos?”; “¿Qué hacés?; “¿Qué sos?”

“Soy Santiago”. Esa es una respuesta posible. Simple y contundente: un nombre. “Tomo una copa de vino”, también es aceptable, aunque un poco extraña por su apego excesivo a lo inmediato. “Soy una persona del sexo masculino de 29 años nacida en Buenos Aires”, estaría bien para un interrogatorio policial, pero suena un poco fuera de lugar en una fiesta.
Lo cierto es que, cuando conocemos a alguien, solemos responder de acuerdo a un orden jerárquico de autodefiniciones. Empezamos por nuestro nombre y nuestra ocupación o, si estudiamos, por nuestra profesión. Después, relatamos como loros nuestros curriculum vitae, desplegamos una serie de relaciones intentando saber si tenemos conocidos en común. Recién si sentimos algún interés en seguir la conversación, improvisamos temas circunstanciales o indagamos en gustos personales, composición familiar o ideas y pareceres generales. Hablamos siguiendo una lógica profundamente arraigada en nosotros: nos definimos desde las categorías y organizamos esa información de manera lineal y jerárquica.
Un poco aburrido de presentarme siempre de la misma forma y convencido de que, en realidad, no era mucho lo que decía de mí a través del método tradicional de presentación, pensé en los TAGS.
Imaginé mi propia nube de definiciones; relaciones, informaciones cruzadas que me definen:

Argentino, casado, licenciado en psicología, periodista eventual, dibujante amateur, escritor de cuadernos, miembro del Equipo Odiseo, tímido a veces, otras, expansivo, volcado más a lo salado que a lo dulce, mejor jugando adelante que como defensor, lector compulsivo, a veces, reposado fanático del zapping inconducente y extraño de la madrugada, cocinero improvisado y con una suerte intuitiva para la mezcla de especias, hijo mayor de tres hermanos, impuntual hasta la exasperación, desordenado y sin embargo, impaciente, perfeccionista.


Me di cuenta de que estaba más cómodo ahí, en la nube; que la personalidad, como casi todas las cosas está en construcción constante y se puede describir, definir, categorizar, interpretar y mostrar desde una multiplicidad de caminos y perspectivas.
Tan acostumbrados como estábamos a encorsetarnos; a vestirnos de pequeños cajones, a ponernos y sacarnos uniformes, los Tags muestran como hay otra manera de ver las cosas.
Lo sólido se desvanece en el aire, dicen algunos, y ahí estamos, flotando en las nubes.

Los tags son una manera nueva de definir la realidad y de relacionarse. Una forma de generar sentido y conocimiento simultaneo y colectivo. Una manera de que el sentido no se agote, que fluya y que se conecte sin jerarquías.
En el post de Ernesto de ayer acerca del cambio de mentalidad que traen las nuevas generaciones alguien nos consultaba si creíamos que la web 2.0 en sí misma podía producir algún cambio.
Creo que sí.
Desde hace un tiempo me acerqué al estudio de la web 2.0 y estoy seguro que de ahí se desprenden nuevas formas de interpretar, pensar y vivir la realidad. Mi intención es ir investigando este cambio, intentar entenderlo y compartir ese viaje en este espacio.
Para empezar el recorrido, nada me pareció mejor que hacer un paseo por las nubes.

Sunday, December 16, 2007

Nativos digitales: Optimismo sostenible.


El camino mas directo entre dos puntos no es una línea recta.
Esto lo está demostrado la imposibilidad de implementar un modelo económico sostenible.
Cualquier acercamiento serio hacia alternativas de producción, consumo o comunicación basado en métodos tradicionales está fracasando.
Los movimientos de consumo verdes, campañas de reciclaje y reemplazo de lámparas de bajo consumo, si bien crean conciencia, son tan solo pinceladas cosméticas, equivalentes a intentar salvar al Titanic de su hundimiento achicando sus bodegas inundadas con cucharas de sopa.
Bajo las condiciones actuales de conducta humana, el desarrollo sostenible es de concreción imposible: requiere un cambio de paradigma tan profundo que resulta improbable lograrlo bajo el actual modelo de comportamiento y pensamiento.

Existen dos situaciones que lo hacen imposible y que mantienen el status quo:
1) El actual modelo capitalista de producción-consumo funciona de una manera tan exitosa e increíble para aquellos cuyas prácticas son imperativas cambiar, que modificarlo hacia un capitalismo conciente resulta incuestionable.
2) El ser humano se encuentra en un estado psicológico de negación ante la seriedad y magnitud de la situación. El mismo modelo retroalimenta esta situación catalogando como débiles, verdes o activistas a aquellos que intentan comenzar a pensar en alternativas de cambio.

Lo que resulta realmente paradigmático ante este escenario, es el optimismo que se desarrolla en todos aquellos que hemos investigado el tema seriamente. La solución existe, el problema es que aún no hemos decidido implementarla y esto causa una enorme lastima, porque hasta que eso ocurra, tanto el planeta como la humanidad van ha sufrir un enorme deterioro social y ambiental.

Sostenibilidad 2.0, el libro que acabamos de publicar, disponible como wiki para la construcción colectiva, plantea que el "tipping point" ya ocurrió, la humanidad ha iniciado un nuevo camino que eventualmente desembocará en un modelo más justo, un planeta más limpio y una humanidad sostenible.

Lamentablemente falta mucho tiempo, y mucho cambio, pero comienzan a verse nuevas practicas, modelos distintos y comportamientos incrementalmente diferentes.

Una nueva generación de Nativos digitales que crece, aprende y se forma en el nuevo mundo digital posee estructuras de pensamiento, motivación y acción completamente diferentes a sus progenitores. Crecen transgrediendo y explorando, a la vez que conjugan verbos inspiradores crear, colaborar y compartir. En este accionar van creando un nuevo ethos, comunitario y colectivo. Un nuevo universo virtual pero de relaciones reales en donde comparten su identidad, una nueva manera de conversar y construir colectivamente, de manera transparente y abierta.
Y es de este comportamiento, que surgen, y surgirán, nuevos valores, inexistentes en nuestra generación. Estos jóvenes digitales, son pragmáticos y activos, no se detienen a discutir si algo está bien o mal, sino en que es necesario hacer para cambiarlo.
Ellos generarán el cambio. Mientras nosotros pasamos a la historia como aquella generación que pudo hacer algo para cambiar y no lo hizo, ellos cambiarán completamente la manera de actuar y vivir de la especie humana.
Descubrirán las incipientes ideas y practicas del desarrollo sostenible y crearán un nuevo modelo de capitalismo consciente que permita hacerlas realidad.
La Web semántica crea una nueva conciencia, permite entender, y entender es el 50% de la solución.
Estamos en el mejor de los tiempos?, estamos en el pero de los tiempos?
Desde Odiseo nos da orgullo poder acompañar y registrar con paciencia estos eventos.